Se imaginan fuera esta la realidad....
hasta los pacos correrían en los pikes ilegales...
nada mas...
lunes, 23 de julio de 2007
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Unknown
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7/23/2007
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Sensualidad Nacional...
Una es la femme fatale que seduce al marido de su hermana. La otra, la chica inocente que no se da cuenta de cuán sexy es. Una es morena y la otra muy rubia. Polos opuestos, dos caras de la misma moneda y todas esas expresiones. Pero sea como sea, Celine Reymond (25) y Javiera Acevedo (22), desde sus respectivas trincheras, se han encargado de llenar los zapatos que no siempre resultan fáciles de ocupar en la pantalla local: colocar una cuota de sensualidad, pero con estilo. Esta temporada los personajes de Camila (en Alguien Te Mira, de TVN) y Kika (Tres Son Multitud, de Mega) llegaron a apropiarse de ese nicho.
No es que anden de sexy por la vida y ambas se apuran en aclararlo. Y puede que estén en lo cierto. Para la sesión de fotos, Celine Reymond (que tiene ese nombre porque su tatarabuela era francesa) llega con falda larga tejida a crochet y varias capas de abrigo debajo de la chaqueta y la bufanda. Mientras, Javiera Acevedo viene recién saliendo de las grabaciones de la serie de Mega, peinada como su personaje de Kika, vestida con chaqueta gris y pantalón deportivo. Claro que eso no quita que las dos llamen la atención. Al bajarse de sus respectivos taxis, llegando al lugar donde se realizarían las fotos, cada una se llevó la mirada nada disimulada de los transeúntes.
Las peticiones de autógrafos, eso sí, todavía son escasas. Porque antes de sus participaciones en Alguien Te Mira, Reymond sólo había aparecido en Descarado (Canal 13) interpretando a la hija de Luis Gnecco y en pequeños papeles en series como Herederos (TVN). Mientras, Acevedo era conocida por su trabajo de modelo comercial, gracias a decenas de campaña, a una fugaz estadía como panelista de Pollo en Conserva (Red TV). La salida de los canales son el lugar ideal para los autógrafos. "Principalmente son niños los que se me acercan", cuenta Acevedo. Y sigue: "Me encanta, tengo muy buena disposición para esas cosas. Les veo la cara de alegría, son tan amorosos y ni me conocen". ¿Y qué escribe en los autógrafos? "Los hago súper extensos, porque como no me piden tantos, me gusta hacer recuerdos. Les pongo con mucho cariño, les pregunto el nombre, muchos besos, mucha suerte, de la Kika de Tres son Multitud, Javiera Acevedo y mi firma", cuenta entre risas y con su modo suave y dulce. Incluso algo tímida.
Reymond, en cambio, se toma el asunto de la fama más descreídamente: "Es divertido y es un juego, pero si me tuviera que pedir un autógrafo a mí, no lo haría". Mientras habla, la actriz no escatima en ademanes y gestos, que parecen ser su sello. Incluso, para graficar mejor su punto sobre algunos temas que aborda, no duda en imitar voces y poner caras varias.
Para ambas, las cosas con la gente en la calle ya son diferentes. De hecho, coinciden en que sienten más miradas que antes. Reymond, que está separada y vive con su hija Alma, de cuatro años, relata: "El otro día fui a un concierto, y aunque estaba oscuro y no se veía nada, me miraban harto. Claro que nadie se atrevía a acercarse. Es que aquí los hombres son más... ¿Quién se va a acercar a la Camila (el nombre de su personaje)? Nadie, excepto los tipos grandes o los pasteles". Y Acevedo, que está pololeando y todavía vive con sus papás, la secunda: "Veo que miran y miran, pero no hacen nada. Podría estar en cualquier parte y no se me va a acercar ni uno a decirme algo. Me he dado cuenta de que el chileno es tímido en ese sentido. Mucho bla, bla, bla y poca acción", remata.
Balanceadas
Aunque ninguna de las dos reniega del título de sexy, tampoco están listas para ponerse la camiseta. "Me da lo mismo, porque es un personaje. Si el día de mañana soy la perna o la warrior me va a dar lo mismo, porque sé como soy", dice Acevedo, la actriz de Tres son Multitud. "Encuentro entretenido estar encarnando un personaje y no ser así. Sería mucho más fome que fuera súper sexy en la vida, porque no estaría haciendo nada. Siento que me tengo que sacar la ropa cuando llego a actuar. Que me tengo que empelotar para hacer de Kika", agrega. Y cuenta que una parte que no siempre le acomoda es el vestuario: "De repente me cuesta y me molesta, porque me tengo que poner cosas mostrando harto escote o con cosas que no me siento cómoda. Hay algunas que me molestan y digo: 'Esto no me lo voy a poner' o con cosas que se ve mucho la pechuga no me lo voy a bajar más, aunque me lo pidan", dice ella.
Porque Acevedo confiesa que su táctica para ser sexy no pasa por los escotes o las minifaldas. "Más que nada, juego un poco más con lo angelical. Todo lo que es insinuado y oculto es más sensual que mostrar la belleza de una manera sexy. Entonces siempre he sido más hippie en ese sentido. Mi sensualidad va en mi risa y en mi alegría. Para mí una sonrisa vale más que llegar mostrando un escote". Y ese lado menos obvio es precisamente el que ella valora de su personaje: "Lo sexy mezclado con esa ingenuidad que resulta un poco torpe a veces. He aprendido a jugar con la sensualidad y no lo encuentro nada de burdo. No es como la típica mina que está destapada para calentar a los hombres, todo lo contrario".
Con pudor
Para Celine Reymond su problema principal con sus escenas más destapadas en la nocturna de TVN ha sido el pudor con su familia. Tiene prohibido ver la teleserie a su hija y a sus padres. "Mis papás son tradicionales y se mueven en un círculo conservador. Pero mi papá no me ha dicho nada y eso lo encuentro lo bacán de su parte, porque siendo como es, nunca me ha dicho: ¿Cómo se te ocurre hacer esto? Todo me lo ha aceptado. Además que esto es un trabajo, no es que yo esté ahí gozando".
Hasta ahora, cuenta la actriz de Alguien Te Mira, sólo ha recibido buenos comentarios sobre su personaje y no ha sufrido los gritos del público, que generalmente reciben los actores con personajes poco santos en las telenovelas. "Puede ser, porque me veo chica, como que no mato ni un pollo, pero todos son amorosos, nadie me ha gritado '¡perra!'", cuenta ella. Y se toma el título de sexy con naturalidad. "Es que soy una actriz. Y desde esa base parto que puedo hacer de sensual y también de otras cosas. Una actriz sexy es una vedette de revistas del Bim Bam Bum, y eso es súper bueno y válido, pero no soy eso. Yo soy una actriz y punto".
Reymond asegura que no entiende mucho cómo se ganó la etiqueta. "No entiendo que me encuentren rica. Me miro y no entiendo. Cuando me veo en la tele, digo: 'Qué linda', pero en la vida real digo: 'Qué fea, ¿qué es esto?' Me veo 30 veces y no veo por dónde. Aunque igual salvo algo", agrega entre risas. Es que, explica, el tema de la sensualidad ha sido un proceso para ella. "Tengo ese lado bien fuerte, pero como todas las mujeres. Soy coqueta, pero ese lado se despertó tarde. Iba en un colegio de mujeres (Colegio Apoquindo), era tímida y me costaba salir. No fui a fiestas hasta los 18 años, porque me daba vergüenza. Me daba fobia. Prefería quedarme en mi casa. Era rara y después cambié. Ahora me gusta salir, pero soy más de mi mundo y no soy como Camila".
Reymond y Acevedo no se conocían de antes ni se mueven en los mismos círculos. La primera estudió teatro en la Escuela Internacional del Gesto y la Imagen La Mancha y un año en Francia. Acevedo, en cambio, llegó a 3º año de Ingeniería Comercial en la Universidad Andrés Bello y a la actuación después de que la gente de la productora Roos Film, los realizadores de Tres Son Multitud, la vieran como panelista en Pollo en Conserva. Ambas se ven por primera vez para la sesión de fotos de esta entrevista. Al principio, las cosas son distantes. Tazas de té, entrevistas, maquillaje van y vienen, pero hay poca conversación entre ellas. Eso, hasta que llega la hora de elegir la ropa. A la vista de vestidos y otras opciones, el ambiente se relaja y comienza el desfile.
¿Sus planes para más adelante? Reymond seguirá en TVN, donde tiene contrato hasta 2008 y donde estará en la próxima producción nocturna, además del estreno de la cinta Mejor Mascar Lauchas. Acevedo, en tanto, tiene Tres Son Multitud hasta fin de año y después no sabe. "Pero hay que estar tranquila", resume. Con toda calma.
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7/23/2007
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